EN BUENAVENTURA QUEREMOS LA PAZ Y LA ESTAMOS CONSTRUYENDO

BOLETÍN INFORMATIVO DE LAS COMUNAS 5,6,7 Y 8

Los habitantes del Distrito de Buenaventura, al igual que toda la población asentada a lo largo y ancho del territorio Colombiano siguen con expectativa desde que se dio en el año 2017 la firma de los acuerdos de paz entre el Gobierno Nacional y las FARC-EP, que busca darle fin al conflicto armado y empezar a construir una paz estable y duradera dentro de los territorios. Aun cuando la implementación de dichos acuerdos podría tardar muchos años, los líderes, las personas de la comunidad y los Niños Niñas Adolescente y Jóvenes –NNAJ-  de comunas 5, 6, 7 y 8 en el 2018 comenzaron a construir iniciativas en sus territorios como un ejemplo que aportará a la construcción de paz, al fortalecimiento de los espacios comunitarios y la resolución pacífica de conflictos.

Todas las actividades en el marco del proyecto: “Fortalecimiento de espacios comunitarios para la construcción desde los territorios”, que desde hace dos años ha sido liderado por Fundescodes con el apoyo de Children Change Colombia, organización internacional del Reino Unido que apoya trabajo con niños en la región, generaron un gran impacto y fortalecieron las bases comunales.

A continuación, se presentarán las iniciativas de PAZ desarrolladas en las comunas priorizadas por el proyecto y que narran de manera colectiva lo que significa la reconciliación desde un trabajo comunitario.

 MENOS RUIDO, MÁS COMUNIDAD EN LA COMUNA 5

En el barrio Pascual de Andagoya, específicamente en la calle Palo Seco, los jóvenes  de este sector con el apoyo de los gestores de paz[1], tomaron la iniciativa de desarrollar un proceso de concientización en el marco de las afectaciones que pueden causar los altos niveles de ruido, ya que, al interior del barrio se estaba presentando una división comunitaria por los altos niveles de contaminación auditiva, generados por escuchar música a un volumen demasiado elevado en jornadas laborales, en horas de descanso nocturno, incluso en fines de semana.

 

De acuerdo con un testimonio de una joven de la comunidad que esta situación como un problema social dice:

“El ruido en exceso no nos permite desarrollar nuestras actividades cotidianas, como por ejemplo: hacer nuestras tareas escolares, realizar labores domésticas, de emprendimiento y negocios desde sus hogares entre otras muchas cosas, eso nos genera estrés, nos da mal genio, esa música alta nos da dolor de cabeza y hasta nos enferma; aquí hay vecinos que  mantienen peleando, el uno va y le dice al otro que por favor le baje un poquito, y el otro antes le sube más e incluso saca el bafle y lo coloca mirando hacia la casa del vecino para que le da más rabia, y entonces por ahí comienza el conflicto”  

Por tanto, los líderes del sector pensando en que el exceso de ruido no solo afecta la salud física y mental de las personas y que va deteriorando las relaciones sociales y la convivencia en la comunidad, propiciaron un acercamiento con la Junta de Acción Comunal del barrio, de ahora en adelante JAC, y con la comunidad en general, para analizar la situación problemática y concertar las posibles estrategias de solución.

En los encuentros del proyecto uno de los moradores de la comunidad dijo,

“Este tipo de actividades es importante en la comunidad, porque cada día se están presentando muchas dificultades entre vecinos, eso no es sano, ya que se dificulta en algunas ocasiones reunirse para compartir porque se han roto muchas de las relaciones de amistad entre los vecinos y por esto el barrio está dividido. Es importante y bueno hacer estas cosas para que la gente entienda que incluso el alto nivel de ruido nos impide percibir situaciones de peligro como por ejemplo, escuchar las balaceras generadas por el conflicto armado o si alguien está muy enfermo y necesita ser socorrido por los vecinos”

Es así como los líderes, jóvenes y miembro de la comunidad decidieron realizar talleres de formación en torno a las afectaciones físicas, psicológicas y emocionales generados por los altos niveles de ruido.  Estos talleres fueron muy provechosos para la comunidad, pues una profesora del barrio comentó “Esta comunidad necesita que se sigan desarrollando estos talleres en el barrio, porque muchos no entienden la gravedad de escuchar música frecuentemente a alto volumen, esto va más allá de molestar al vecino o querer escuchar música creativamente, tiene que ver con la salud”

En consecuencia, El 7 de diciembre del año 2018 se llevaron a cabo diferentes acciones colectivas, como por ejemplo, una obra de teatro en la que los jóvenes buscaron evidenciar la mala relación social que se genera cuando algún vecino escucha toda la semana música en diferentes horarios y a alto volumen, imposibilitando que los demás vecinos puedan descansar o desarrollar con tranquilidad sus actividades del día a día.

Por eso, fue que una señora de la comunidad comentó que lo siguiente:

“la obra fue muy divertida, muy buena porque mostró una realidad del barrio; aquí hay muchas familias enfrentadas por el tema de la música alta, ya no se respetan y los que son más serenos un día también se cansaran.  La obra también nos mostró que hablando y dialogando podemos llegar a uno acuerdos para resolver de forma pacífica esos conflictos que nos dividen”

 

También es muy importante rescatar el liderazgo y la habilidad que tienen los jóvenes para leer sus contextos y transformar sus realidades, porque en el barrio hay mucha gente que sabe cuáles son las problemáticas que nos están afectando, pero nadie toma la iniciativa de hacer cosas novedosas, divertidas y que inviten a la reflexión”

Seguidamente a la obra de teatro, se realizó  una campaña de sensibilización denominada “Yo Me Comprometo”, en donde se les entregó a algunos vecinos de la comunidad un rótulo de cartulina, en el cual pudieron escribir una propuesta personal comprometiéndose voluntariamente a contribuir con pequeñas acciones a la sana convivencia, por ejemplo:

En algunos de los mensajes que se pegaron en el stand, se podía leer:

 

 “yo me comprometo, a no colocar música a altos niveles en días de semana, ya que eso nos roba la tranquilidad” “yo me comprometo a colocar música en un tono moderado para no interrumpir las actividades de los demás, porque lo que queremos es menos ruido y mejor salud” “menos ruido más comunidad” “palo seco es un territorio libre de ruido” “ya no queremos más ruido, queremos vivir en paz” “la paz solo se consigue si todos nos comprometemos a aportar” “más amor, y menos ruido dentro de la comunidad”

Actividades que le permitieron a la comunidad entender que es importante mantener los espacios comunitarios que nos han unido por años libres de ruido, según dijo doña Diana miembro de la comunidad “después de estas acciones podremos compartir más en comunidad, vamos a poder disfrutar mejores fechas tan importantes para todos como la navidad, y realizar la eucaristía sin ningún problema en el parquecito del barrio” 

 

           SEMBRANDO SEMILLAS DE PAZ EN LA COMUNA 6     

             “Todas las acciones que emprendamos son como semillas sembradas que pronto darán frutos” 

Bajo esta consigna los habitantes de la comunidad del Barrio La Cima llevaron a cabo una iniciativa de paz liderada por 25 niños, niñas y 6 líderes gestores de paz participantes del proyecto, los cuales identificaron la caseta comunal y sus alrededores como un lugar donde convergen todos los actores sociales que desarrollan actividades en pro de mejorar las dinámicas sociales dentro del territorio.

En la caseta comunal se reúnen los niñas, niños, adolescentes y gestores de paz que participan en el proyecto “Fortalecimiento de espacios comunitarios para la construcción de paz desde el territorio”, también es un lugar de encuentro para los jóvenes de la comuna 6 que integran la agrupación de los “Ángeles de pop”, quienes realizan prácticas de baile urbano y construyen mensajes alusivos a la paz y la reconciliación que luego vuelven canciones, los cuales se unen a la iniciativa.  Así mismo, un número cercano a 15 mujeres mayores utilizan este recinto como lugar donde trasmiten sus saberes y oficios artesanales, culinarios y culturales, además, de que algunas de ellas aprenden a leer y a escribir en este lugar, por eso es que una de las mujeres en los encuentros afirmó: “nunca es tarde para aprender y nunca es tarde para trasmitir saberes, así que nosotras queremos ayudar”, por lo tanto, con estas palabras sabias se unieron a la iniciativa de paz.La JAC de manera permanente se involucra en todas las actividades del proyecto que desarrollan los niños, niñas y líderes gestores de paz; es por ello que don Arcesio Izquierdo, quien es el presidente de la Junta o representante comunal dijo: “estamos trabajando por nuestro territorio, porque esta tierra es nuestra completamente nuestra, aquí nacimos y aquí nos quedamos”. Motivados por preservar el territorio, los miembros de la Junta y los gestores, junto a los niños y niñas del proyecto articularon una iniciativa para responder a una problemática que se venía presentando dentro de la comunidad y tenía que ver con el uso y cuidado del espacio comunitario de la caseta comunal. Para llevar a cabo la iniciativa los gestores se reunieron junto a los dinamizadores que acompañan desde Fundescodes en el proyecto, para desarrollar una metodología que le permitiera concertar con la comunidad diálogos para socializarles la iniciativa e invitarles a que participaran de esta. Se dictó un taller sobre cuidados de los espacios comunitarios llamado “Cuidando nuestros espacios comunitarios” y un taller de pintura “Pintando mi comunidad”, en donde los niños, jóvenes y adultos conocieron de experiencias de otro espacios comunitarios donde se ejecutaron iniciativas con temáticas diversas, tales como sembrar, reutilizar materiales, reciclar botellas, llantas, pintar macetas entre otros; de esta manera consiguieron fomentar en aquel momento ideas para fortalecer la metodología.

Los integrantes de la iniciativa lograron mejorar las ideas y visionar una excelente contribución para su comunidad, así mismo, lograron en estos encuentros intercambiar saberes sobre plantas medicinales y ornamentales del pacífico, que les servirían luego para poner en marcha los que los niños participantes del proyecto llamaron “sembrando semillas de paz”

Así pues, el primer paso a seguir de los líderes de esta iniciativa, después de reconocer a través de los talleres la importancia de mantener de una manera armoniosa los ambientes alrededor de la caseta, fue el de propiciar diálogos con la comunidad en donde se invitó a todos los habitantes del Barrio, a través de unas carteleras informativas a participar de la “Minga Sembrando Semillas de Paz”.  Una vecina del sector después de conocer la iniciativa manifestó “Estoy muy feliz de que la comunidad se reúna para una labor tan bonita, que nos beneficiará a todos porque la caseta comunal es como el corazón del barrio”.Al realizar la minga, una de la gestora de paz llamada Elsa Nora comentó lo siguiente: “La minga nos sirve para el mejoramiento de las relaciones sociales en nuestra comunidad y mantener los espacios en torno al cuidado de la caseta comunal limpios es un compromiso de todos”, por esta razón, se realizó un conversatorio con los gestores y miembros de la comunidad que permitiera socializar las posibles alternativas de solución para el manejo, adecuación y cuidados de los espacios comunitarios alrededor de la caseta comunal.

El día 30 de noviembre de 2018 se realizó “la Minga Sembrando Semillas de Paz” y que los NNAJ del proyecto denominaron como “una hermosa tarea”.  Se decoraron y transformaron algunos materiales reciclables como llantas, botellas y tapas plásticas, en lindas materas para sembrar hierbas aromáticas y plantas ornamentarías típicas del Pacífico colombiano, las cuales fueron donadas por algunos vecinos para embellecer, en forma de un Jardín, este espacio tan concurrido por la comunidad.Los gestores de paz, miembros de la comunidad y comité de Acción Reacción y Protección de los derechos –ARP-, se unieron para lograr compartir un día en sana convivencia y gran fraternidad como lo expresó un joven de ARP “UBUNTU, aquí soy lo que soy debido a lo que todos somos”.   Es importante recordar que este lugar representa para la comunidad el punto de convergencia y desarrollo de la convivencia en comunidad.Al mismo tiempo que se realizaba la actividad, todos compartieron alrededor de una “olla comunitaria, un rico almuerzo, un arroz con pollo” el cual fue cocinada con mucho cariño por las mismas gestoras de paz, pues así, lo hizo saber Doña Yolanda “Soy feliz cocinando para mis niños, siempre estaré dispuesta a colaborar en este tipo de iniciativas” esta acción más allá de cumplir fines alimenticios, es un signo de la solidaridad, en donde todos comen y todos ponen, sobre todo en aras de solucionar problemas y proteger el territorio.

Finalmente llegó el momento de la siembra, y para ello todos se trajeron sus platas en las diferentes materas construidas con el material reciclado, compartieron risas, cantos y arengas que los niños repetían con gran entusiasmo “El pueblo no se rinde carajo, vamos pueblo carajo” también “Territorio nuestro, territorio de paz” al tiempo que llevaban la tierra las mujeres matronas de la comunidad y los líderes gestores en compañía de los dinamizadores de Fundescodes para sembrar las semillas de paz.

CUIDANDO NUESTRO TERRITORIO PARA VIVIR EN PAZ COMUNA 7

“La revolución de las cosas pequeñas”.

En el barrio San Francisco de Asís, ubicado en la comuna 7, zona continente del distrito de Buenaventura; también se llevó a cabo una iniciativa de paz denominada “Construyendo Caminos de Paz” esta iniciativa que surgió en el marco del proceso que Fundescodes ha liderado para fortalecer espacios comunitarios permitió avanzar en la formación de nuevos liderazgos comunitarios y de esa manera en la construcción de Paz.

En ese sentido, Seis (6) líderes y lideresas o mejor llamados gestores de Paz de esta comunidad, iniciaron desde comienzos del 2018 un proceso formativo que abordó temas como Protección de Niños, niñas, adolescentes y resolución Pacífica de conflictos. Esto, a fin de que, desde su quehacer, contribuyan a la sana convivencia en sus territorios como un avance en la construcción de la Paz territorial.

La iniciativa desarrollada tuvo todo un proceso que implicó: Diálogos en los cuales se hizo la Identificación de un conflicto que deteriora la convivencia en el barrio, reuniones donde se construyó un plan de acción para resolver y/o mitigar el conflicto, y estrategias de acercamiento a la comunidad para incentivar su participación.

En ese orden de ideas, los gestores de Paz, luego de múltiples encuentros enfocaron su iniciativa en lo que ellos mismo denominaron “Construyendo caminos de Paz”.  El conflicto que identificaron fue “La falta de sentido de pertenencia por el cuidado del territorio (Mal uso de los residuos)” lo que lejos de ser un conflicto netamente ambiental, se convierte en un problema de mala convivencia toda vez que la falta de sentido de pertenencia y el mal uso de los espacios comunitarios ha generado discusiones, peleas y en general malas relaciones entre vecinos.

Según Ana rosa Mosquera, gestora de paz: “El problema no es solamente que no saben hacer buen uso de la basura, el problema es que no escuchan, a muchos vecinos no les interesa el bienestar de los otros, y eso es lo que más daño le hace a la comunidad por eso queremos aprovechar el tema de la basura para llamar a la unión, a la paz, desde acciones reconciliadoras con el medio ambiente pero que ayudan a mejorar las relaciones entre vecinos”. Es desde esa perspectiva que se buscó fortalecer la conciencia ciudadana de los habitantes del barrio san francisco de Asís frente al manejo de residuos sólidos que afectaban el territorio y de ese modo generar espacios de sana convivencia y entornos de reconciliación.

Una de los primeros espacios fue “Un cine-ambiente” en el cual se hizo la presentación de un documental con enfoque ambiental. Este primer momento contó con la participación de alrededor de 30 habitantes de la comunidad, además de niños y niñas; en él se generaron reflexiones y análisis sobre las afectaciones que ocasiona el mal manejo de los residuos a corto, mediano y largo plazo no solo en términos ambientales sino también socio-comunitario. Este espacio que buscaba acercar a la comunidad para que se sumaran a la iniciativa tuvo resultados positivos, toda vez que algunos de los asistentes expresaban su interés en participar. “Es ahora, es el momento, debemos aprovechar el acompañamiento que Fundescodes nos hace y comenzar a generar conciencia comunitaria, que entre vecinos podamos reconciliarnos; Vamos pa’ esa, así que ¡cuenten conmigo!” Así lo expresó Ana Córdoba[2]. Otro de los espacios que surgieron dentro de la iniciativa de Paz, fue la “Jornada de Pintura por el territorio”, la cual estuvo liderada por los niños y niñas participantes del proyecto, quienes, desde su creatividad, imaginación e ingenio recuperaron llantas, pintándolas y organizándolas para usarlas como materas y sembrar en ellas “arboles de Paz” como dijo Karen Riascos (Niña de 12 años); esto como un acto simbólico de amor, convivencia y reconciliación. Ahora bien, es importante mencionar que está actividad se desarrolló en un momento donde el orden público se encontraba alterado a causa de enfrentamientos en distintos barrios de Buenaventura, sin embargo, los niños de la comuna 7 en un acto de resistencia continuaron su labor de gestores de Paz y con el apoyo de otros niños, líderes y dinamizadores que se sumaron a la actividad pudieron concluirla. Aunque en términos generales la apatía en el sector era alta, poco a poco se fueron sumando fuerzas para desarrollar la última fase de la iniciativa de Paz; niños, niñas, gestores y dinamizadores hicieron todo un proceso de convocatoria motivando a participar. Pese a la lluvia, el último momento de la iniciativa se desarrolló el 2 de diciembre del 2018, se hizo una jornada de limpieza del sector liderado por los niños y los gestores de paz, esto llamo la atención de vecinos, algunos aplaudían la labor, otros se sumaron a la iniciativa, se veían rostros de asombro y de felicidad; los niños y los gestores de paz aprovecharon el momento para hablar de la importancia de la sana convivencia, de la reconciliación. En medio de este proceso se escuchó cantar desde la ventana de un segundo piso una mayora de la comunidad, Beneranda Montaño, quien en su canto resaltó lo siguiente: “Porque esta es la herencia de la tierra nuestra”.

Otros niños y vecinos se sumaron a la segunda parte de la iniciativa, se pintaron los postes como un símbolo de solidaridad con el barrio, de amor a la comunidad, teniendo presente que se enseña a través del ejemplo más que del discurso y durante este segundo momento hubo un gesto de solidaridad por parte de uno de los moradores del sector que observaba detenidamente la actividad. “Profe nos regalaron gaseosas y vasos para la sed “dijo lleno de alegría Stiwar, un niño líder que asombrado de la actitud de los vecinos al compartir construyó con los demás niños presentes la siguiente canción “Gracias, a los vecinos, por ser tan buenos y ayudarles a los niños”. La Iniciativa estaba generando asombro, felicidad, deseo de participar, y despertó un bonito sentimiento de solidaridad.Finalmente, se sembraron 4 árboles como acto simbólico de reconciliación con el ambiente, de compromiso con la convivencia en la comunidad y sobre todo para rescatar valores culturales como el respeto a la autoridad de los y las mayoras quienes desde su liderazgo aportaron a la construcción del barrio, esto último se resaltó con una placa como homenaje a su labor.Pero, ¿para qué sirvió la Iniciativa que se desarrolló en el Barrio San francisco?

Según Dionisia Córdoba “ Antes había desunión, conflictos, discusiones falta de conciencia y solidaridad entre vecinos,; pero con el proceso que hemos realizado con Fundescodes las cosas han ido mejorando, los niños han adquirido liderazgos y entre vecinos pues no es que nos amemos pero se respiran nuevos aires de tranquilidad y uno siente como si poco a poco se fueran reconciliando unos con otros, como cuando de pequeños los niños discuten pero luego ya siguen jugando, así mismo veo como ya no se guarda tanto rencor y más bien uno ve es como mayor solidaridad por el otro y  al menos se siente que podemos convivir en el mismo espacio y de todos modos, aquí quedamos los gestores de Paz para seguir aportando a nuestro territorio”.

Desde la percepción Angie Riascos, oriunda del sector “este ejercicio de construcción de Paz territorial ha sido positivo, se ha visto un cambio de actitud en la comunidad de San francisco frente a la manera de solucionar conflictos pacíficamente, desde los niños hasta los adultos ha mostrado un cambio positivo, pero esto es un proceso sigue, y ya Fundescodes sembró la semilla, y nosotros estamos llamados a cultivarla”.

Es importante finalmente rescatar que simultáneo a estas actividades las gestoras con apoyo de vecinas, realizaron una olla comunitaria, esto fue realmente un gesto de solidaridad que permitió la integración entre todos los presentes y después de una larga jornada de trabajo se pudo compartir los alimentos como dijo Doña Santos “Tomamos la iniciativa por la paz, y ¡vamos pueblo carajo!”  porque estamos convencidas de que mucha gente, haciendo muchas cosas por pequeñas que parezcan terminan generando grandes cambios.

 YO SOY PORQUE TODOS SOMOS COMUNA 8

Una de las acciones que se desarrolló específicamente en el barrio El Cristal, fue una jornada de “Abrazaton” la cual consistía en que los NNAJ y los gestores de paz harían un recorrido por la zona para ir regalando abrazos. Esta actividad fue muy bien recibida por parte de los moradores, quienes independiente de las malas relaciones que pudiesen llevar con sus vecinos, se sumaron a la actividad, se solidarizaron los unos con los otros y pudieron compartir en un mismo espacio; participantes que además se quedaron perplejos al ver que eran los niños los que estaban liderando esta jornada, removiendo sentimientos de esperanza y amor frente a la compleja situación de violencia que ha estado sumida por muchos años la ciudad-puerto.

De acuerdo con algunos testimonios de la comunidad:

“A mí me pareció muy chévere que se hiciera algo como eso en este barrio, ya que hay muchos vecinos que no se hablan entre sí, que no se llevan muy bien, que hablan mal los uno de los otros, a mí me pareció muy bien” “Me llamo mucho la atención que los niños de este barrio eran los que iban liderando la actividad, pues iban tocando instrumentos, cantando y llamando a la población a que se sumara a la jornada”

Abrazaton que además llamó mucho la atención de los moradores,  debido a que en los días que se realizó esta actividad,  la ciudad  estaba atravesando una situación difícil de violencia sobre todo en la zona continental donde se presentaron  múltiples confrontaciones entre grupos al margen de la ley, como aseguro un vecino de la zona “mejor dicho balas que vienen y van sin dirección alguna, por donde uno pasaba se iba formando el tiroteo, y obviamente eso lo asustaba mucho a uno, uno después no quería salir a la calle ni a comprar  el pan del desayuno, por eso cuando llegaron la calle estaba sola, porque la gente está atemorizada de que nos pueda pasar algo”.

Por lo que, cuando los NNAJ y gestores de paz llegaron a las calles del barrio, estas se encontraban totalmente desoladas, y a los líderes les toco implementar una estrategia para convocar a la comunidad, que consistió en ir tocando diferentes instrumentos musicales tradicionales del pacifico, cununo, guasa, bombo con el fin de que los vecinos se asomaran a observar lo que estaba pasando y se aprovechaba para regalarles un abrazo.

Al finalizar la actividad del Abrazaton un habitante del sector se acercó a los líderes y les dijo “yo les agradezco mucho que a pesar de todo lo malo que está pasando en la ciudad, se hagan este tipo de actividades en el barrio,  pues ello demuestra que somos más los buenos que los malos, que en Buenaventura queremos paz, queremos un territorio sin violencia, en el cual uno pueda salir y sentirse tranquilo, que fortalezcamos cada vez más nuestras relaciones con los vecinos, que nos llevemos bien, y que nos perdonemos todos los errores que como seres humanos cometemos”

Palabras que son muy valiosas para los gestores, en tanto que según Verenice Arroyo líder de la comuna 8 afirma “es reconfortante saber que se está haciendo el trabajo bien y que la comunidad esta presta para participar de lo que se haga en cada uno de los territorios, esa es la gasolina que necesitamos para seguir realizando diferentes acciones que conlleven a la construcción de paz desde el territorio”

Luego, el 01 de diciembre de 2018  se llevaron a cabo otras acciones colectivas en el marco de la reconciliación y la paz, entre ellas una  obra de teatro llamada “ la sopa de piedras” donde los niños y niñas hicieron uso de sus habilidades artísticas para enseñarle a sus padres y vecinos que la buena convivencia hace un mejor vivir y que el trabajo en equipo deja mejores resultados.

Pudieran ser líderes, replicadores y pudieran desarrollar acciones de protección en su territorio y aportar a la resolución de conflictos en sus comunidades; una vez terminado el proceso formativo, el comité ARP acompañó a las NNAJ de las comunas a liderar el conversatorio que se llamó “Una mirada a la niñez por la protección de sus derechos”, además algunos de ellos participaron en la construcción de la ruta intrabarrial en la comuna 5 en la que es frecuente el tema de maltrato infantil.

Durante este procesos se identificaron los siguientes resultados:

Una madre del sector mientra se desarrollaba la actividad comentó “Me parece que estos espacios se deben seguir generando en el barrio, son muy enriquecedores para la comunidad, se aprenden muchas cosas, se reflexionan acerca de muchas situaciones y nos permiten estar reunidos en un mismo espacio a toda la gente de por aquí. A mi me gusta mucho compartir con los demás miembros de la comunidad, solo que estos espacios no se dan con frecuencia porque la gente no participa y otros trabajan. Ver el liderazgo y empoderamiento que tienen los niños de este barrio es muy satisfactorio, porque ellos al conocer cuales son sus derechos los van a poder exigir, al saber cuales son los mecanismos de protección que hay se van a sabe cuidar más, van a saber a quien recurrir si se encuentran amenazados o cosas así”

La obra de teatro permitió que  padres, madres, tíos, abuelos y demás vecinos de la comunidad pudieran reflexionar sobre la necesidad de tener buenas relaciones dentro del barrio en aras de que todo funcione de mejor manera,  de que los adultos les enseñen a diario a los NNAJ como construir un territorio de paz y como tratar con respeto y amor a las demás personas.

Gran parte de los moradores se sintieron identificados con la obra, uno de ellos decía “si aquí en el barrio fuéramos mas unidos y no tan individualistas muy probablemente viviríamos mejor, porque el hecho de que no me hable con mi vecina y nos tratemos mal, de que si ella no aporta pues yo tampoco, no nos permitía vivir tranquilos; siempre estamos pendientes de que si el uno puso o no puso, de que si coloco más o coloco menos”.

Mientras que otros fueron más propositivos y señalaban “nosotros deberíamos planear una integración en algún sitio, y podríamos llevar a los niños para que ellos también compartan, un lugar en donde podamos limar asperezas y podamos reencontrarnos los unos con los otros”

Por otra parte también hubo un espacios para que los niños y niñas pudieran compartir todo lo que aprendieron durante los talleres formativos, como por ejemplo cuales son los derechos, si estos se cumplen o se vulneran al interior de las comunidades, de que forma se contextualizan en su territorio, identificaron que es violencia, cuales son los tipos de violencia, como se rompe con la cadena de violencia, que mecanismos de protección existen entre otros. Momento que fue muy valioso para los padres de familia, ya que pudieron evidenciar el liderazgo de los NNAJ y  pudieron replicar todos sus conocimientos a otros niños.

Entonces con base a las reflexiones que dejo la obra de teatro, el abrazatón y los aprendizajes  de los NNAJ  se construyo una malla de la reconciliación, en donde cada uno de los vecinos debía colocar un valor o una frase que contribuyera a mejorar las relaciones dentro del territorio.

como por ejemplo: “Trata con respeto y amabilidad a todo el que te rodea”    “Cuando sientas que algo te molesta expresarlo de forma tranquila y calmada” “ se paciente con las demás personas” “no dejes que los problemas de conviertan en una mala persona” “comparte más con tus vecinos y veras el cambio” “somos humanos con cualidades y defectos, aceptemonos los unos con los otros” “no discutas, dialoga” “ se el mejor ejemplo para tus hijos”.

Así pues, los gestores de Paz identificaron una problemática la cual aquejaba a sus comunidades, construyeron una metodología que les permitió resolver los conflictos de manera pacifica y de este modo contribuir a la paz desde sus territorios, logrando  materializar una experiencia enriquecedora y trasformadora en cada una de las comunidades, por tanto estas contenían elementos como: Fortalecimiento de espacios comunitarios, aprendizajes colectivos sobre temas de medio ambiente, manejo de ruido y la reconstrucción del tejido social. Con todas las experiencias vividas en el marco de las iniciativas de paz en cada una de las comunas, se genero un impacto positivo en términos de reconciliación y paz, puesto que, hubo todo un proceso de aprendizaje en cada uno de los participantes, quienes  a partir de ahí alcanzaron el objetivo de contribuir a la resolución pacifica de conflictos en sus territorios.

Finalmente,  el día 02 de Marzo de 2019, los gestores de paz de las comunas 5,6,7 y 8 realizaron un encuentro en el que intercambiaron sus experiencias de reconciliación y paz de cada una las comunas, en él identificaron los aspectos relevantes mediante una retroalimentación del proceso, también agradecieron el apoyo brindado por los dinamizadoras de Fundescodes los cuales siempre acompañaron el proceso desde el inicio con el apoyo del Coordinador Adriel Galvan y los cooperante de Children Change Colombia.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

[1] Son líderes sociales que se formaron en temas de reconciliación

[2] Habitante del barrio San francisco, 49 años de edad.